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Huelgas Salvajes a través de los Estados Unidos

Por El Concejo Autónomo de California del Noreste

Entre el 1 de marzo y el 28 de abril, al menos 151 huelgas salvajes 1 y una amenazadora huelga general nacional de dos sindicatos de transporte 2 barrieron los Estados Unidos desde marzo, cuando el país entró en aislamiento para detener la propagación del mortal virus Covid;19. La organización y las acciones de huelga de los trabajadores fueron impresionantes. De trabajadores de la construcción civil a enfermeros, trabajadores de almacén, transporte, frigoríficos, call center, carpinteros, fast food, cartoneros, presos y una gran variedad de otros tipos de trabajadores, la lucha de clases está de repente de vuelta en la agenda de los Estados Unidos, y en gran parte del mundo 3 por ese mismo motivo. Las huelgas no son la única forma de organización que está ocurriendo, las acopañan pequeñas interrupciones 4 en el trabajo, manifestaciones de enfermeras y médicos en siete estados que protestan 5 contra la falta de equipamientos críticos de protección, solicitadas, con amplia atención de la prensa para la situación de los trabajadores esenciales.

En contraste, sindicatos y ONGs están haciendo algunos esfuerzos coordinados para iniciar esa preparación. El sindicato UNITE HERE está organizando sus miembros, casi todos desempleados, ya que el sector de recreación cerró, en el sur de California y en Nevada, así como otros trabajadores que buscan su ayuda. El sindicato UNited Electrical, Radio and Machine Workers of America se unieron a los Democratic Socialist of America (Socialistas Democráticos de Estados Unidos) para ayudar a los trabajadores que buscan su ayuda en la organización de huelgas salvajes durante la pandemia, incluso siendo paternalista, de arriba a abajo y que busca apenas generar atención mediática y adhesión al grupo político 6. Reconociendo que hacer un llamado para una huelga general no es organizar una, la Cooperation Jackson convocó una huelga general 7 y la National Educators United y su núcleo de California apelaron para acciones que incluyan huelgas en el 1 de mayo.

El Capital también está respondiendo en especies de despidos en masa, reducción de personal y salarios, y presiones para permitir cortes salariales para la mayoría de los trabajadores rurales inmigrantes, ahora considerados “esenciales”. El Estado revocó, cortó o dejó de hacer cumplir las protecciones de seguridad a la salud en el trabajo, detuvo todas las elecciones sindicales, aumentó las horas de trabajo de los trabajadores del transporte y eliminó leyes ambientales. Ya se habla mucho trabajar por teleconferencia, lo que permite más mineración de datos en masa y vigilancia de los trabajadores, el nuevo normal.

Como el desempleo aumentó 600% en la primer semana, duplicando en la segunda, y totalizando 22 millones en las primeras cuatro semanas 8, los trabajadores están negándose a trabajar incluso cuando el hambre se acerca. El estado respondió con por lo menos US$ 2,2 billones en medidas fiscales keynesianas contra el desempleo, pago de licencias médicas y familiares, pago único en dinero y salvatajes típicos de empresas. A pesar de esas medidas, las huelgas salvajes continúan, organizadas por trabajadores que se niegan a hacer trabajos de reproducción y logística extremadamente peligrosos, el llamado “trabajo esencial”, el mismo trabajo despreciado como trabajo “de servicios” improductivo hasta hace sólo 6 semanas atrás.

Muy popular entre otros trabajadores, los trabajadores de la salud están aprovechando su momento para enfrentar trabajos peligrosos y de explotación y muchos están celebrando con aullidos nocturnos en la puesta del sol. Pero son los trabajadores de la logística y de la alimentación, hace mucho pensados como no organizables por los sindicatos, los que vienen aplicando apalancamiento para interrumpir la cadena global de proveeduría, una ruptura que se vuelve evidente en la falta de testes de virus y otros materiales críticos. A medida que la perturbación se expande por cada punto de estrangulamiento de la cadena global de proveeduría, la energía está cambiando en favor de la clase trabajadora y la lucha de clases.

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